sábado 24 de diciembre de 2011

Por si te pudiera la debilidad y entraras en el blog...



...que sepas que

No consigo olvidarte

Hoy bendigo madrugar, la rutina,
esta vida triste de soldado, la oficina,
es mejor así, porque de tener tiempo
sé donde mi corazón me llevaría.

Me siento tan solo, paso los días
echando de menos todo, tu cuerpo, tu sonrisa,
esos ojos tuyos como dos soles
que aún calientan mi rostro a escondidas

cuando lloro y lloro y lloro
como para que mi llanto alumbre un mar
sonoro y errante
que me ofrezca una salida.

Si te dejé no fue porque no te amara,
porque aún te amo, no sé mañana,
pero estaban tan distantes nuestras estrellas,
eran tan distintos tus sueños de mis realidades,
¿por qué será que Cupido nos unió
para luego hacernos separables?

Hoy bendigo estar así, ausente, vacío,
lleno de palabras que conjuran soledades,
es preferible a volver a Madrid Río
y a buscarte en Lavapiés por nuestros bares.

Sin embargo, ya lo ves, es inevitable,
llega el viernes y mis pies aquí me traen,
para soñar un encuentro, para ver tu pelo,
tu silueta, tu abrigo blanco en todas partes

y me ahogo y me ahogo y me ahogo
vaso a vaso, entre cervezas y recuerdos
tiernos y sangrantes:
sirenita, no consigo olvidarte.

Si te dejé no fue porque no te amara,
porque aún te amo, no sé mañana,
pero estaban tan distantes nuestras estrellas,
eran tan distintos tus sueños de mis realidades,
¿por qué será que Cupido nos unió
para luego hacernos separables?

4 comentarios:

Felisa y Ernesto dijo...

Felices fiestas, gato poeta, gracias por la animación, un regalo.(un miau traducido)
Felisa

El Gato Poeta dijo...

Gracias a vosotros por estar ahí y dar señales de vida. 2012 abrazos.

Anónimo dijo...

¡Qué bonito!¿Por qué será que el amor duele tanto?
yquiensino

El Gato Poeta dijo...

Hay quien dice que por apego a las ilusiones que nos hacemos respecto a lo que necesitamos para vivir y ser felices.

Sólo sé que amar no duele siempre, aunque nos hiera a veces mortalmente.

Pero el dolor pasa, llega un momento en que pasa. Y entonces queda la luz del amor, lo que de verdad se amó, y ese es un tesoro que nos acompaña siempre.

Gracias por venir.

Un abrazo de luz.

EGP