miércoles 14 de diciembre de 2011

LUMINOSANADA, otro libro de El Gato



Dice Khayyam: “Procede de tal forma que tu prójimo no sufra con tu sabiduría.” Quizá un bendito día alcance yo ese feliz estadio de subversión. Entre tanto, incapaz de darme de baja del oficio de poeta, me aferro a mi velero de luces y sombras para surcar libre el mar de las hojas en blanco donde trazo los mapas secretos de las rutas para escapar de lo banal que voy encontrado. Son chispas de mi particular vía láctea, la cual infaliblemente desemboca en la playa del futuro, donde me aguarda siempre intacta la inocencia. De allí vengo, así que sé de lo que hablo.

Este es un librito que quisiera estar más allá de la palabra. Al escribirlo, aspiraba a crear en el lector el clímax del koan con el ánimo de sacar de quicio a la razón para brindarle ocasión de hallar nuevas luces por otros caminos, a ser posible los más inesperados. El espíritu de Khayyam se honra en cuartetas ni por asomo a la altura de las plantas de los pies del genio persa. Leí Samarcanda, de Amin Maalouf, mientras alumbraba los versos de LUMINOSANADA y ahí quedó su huella. Al místico sufí lo había descubierto antes, a los 29 años, justo al comienzo de mi despertar. Si alguien es capaz de perdonarme tan mísero homenaje, desde aquí le doy las gracias.

Ojalá que mi atrevimiento y mi ignorancia, que no le va a la zaga, no te hagan sufrir, si te adentras en sus páginas. LUMINOSANADA es para leerse como si no se leyera, porque lo que está escrito no es lo importante. Lo que cuenta es la sensación que en ti se genera. No es nihilismo ni naturalismo, sino una suerte de impresionismo naïf minimalista. Un juego de niños. Como los versos del Tao, también estos invitan a la meditación, a la contemplación, a mariposear sin ánimo de lucro. ¿Qué beneficio puede obtenerse de la nada? ¡Ay! ¡La libertad es un arte tan perseguido por el liberalismo al uso! A quien se atrevió ya a dimitir de la insolencia, como el viejo Sócrates, le resultarán familiares los guiños que flamean en esta bandera blanca, luz hecha de nada. A quien no, se le urge a despabilar, porque cada vez somos más en la nave de los locos.

Para sacarle todo el jugo a esta LUMINOSANADA, se aconseja no esperar nada.

El libro está aquí: http://es.scribd.com/doc/75663245/LUMINOSANADA